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ADIESTRAMIENTO

PREMIOS

Un perro fuera de control es un peligro para el mismo y para los demás. Un adiestramiento exitoso os brindará confianza a los dos, sobretodo si tu perro es timido y reservado.

EL ADIESTRAMIENTO

Para que aprenda el perro, el profesor, o sea tú, tiene que tener mucha paciencia.

Hay que saber elegir el momento oportuno. El adiestramiento del perro no debe limitarse a media hora al día. Las ordenes verbales que utilicemos a lo largo del día deben ser útiles: ejemplo ‘quieto’, ‘sientate’.

No pretendas enseñarle si está distraído con algo que le interesa, por ejemplo jugando con otro perro, o pendiente de la la comida que tienes en la mano.

Elige un lugar tranquilo para que no se distraiga. Si es posible que sea siempre el mismo, al menos al principio.

RECUERDA: un perro fuera de control es un peligro para el mismo y para los demás. Un adiestramiento exitoso os brindará confianza a los dos, sobretodo si tu perro es timido y reservado.

Debemos adiestrar para estimular, no para castigar: Cuando tu perro este haciendo algo que no debe obviamente debedecirle ‘NO’, pero luego tratede impartir órdenes positivas para que puedas elogiarlo.

Las primeras lecciones serán muy cortas, de cinco minutos máximo. No le agobies, tiene que convertirse en algo divertido, no en algo desagradable, y siempre que haga algo bien le dices ¡MUY BIEN!, le acaricias y que note que estás muy contento, eso para él ya es agradable, pero si algo no lo aprende, piensa que influyen muchos factores, el momento, como se encuentre el perro, el lugar etc..

No quieras enseñarle muchas cosas a la vez, mejor al principio de una en una, luego, cuando vaya aprendiendo, puedes empezar la clase repasando lo que ya sabe y añadir algo nuevo, conforme se vaya haciendo más mayor puedes estar más rato trabajando con él.

Hay algunos perros que aprenden las órdenes, pero no siempre les apetece obedecer. Con estos hay que ser constante, no dejar que se salgan con la suya, si el momento y el lugar son los apropiados y estás seguro de que te entiende, no dejes que se vaya hasta que haga lo que le dices aunque sea mal y rápido. Se tiene que acostumbrar a obedecer porque tú le vas a mandar sólo de vez en cuando. No estés todo el día obligándole a hacer algo.

//PREMIOS

Aunque para empezar lo más fácil es darles algún premio de comer, galletas de perro por ejemplo, ya que les hace prestarnos más atención, esto tiene dos inconvenientes.

El primero que altera su dieta, ya que en una sesión de trabajo podría comer demasiado, y el segundo es que a la larga, los más tragones aprenden a trabajar solo si ven que tenemos comida a mano, si no, lo hacen con desgana.

Por eso, como a todos les gusta agradarnos, es mejor que se acostumbren a trabajar con nuestras caricias y palabras de ánimo aunque alguna vez podemos emplear las galletas.

AL COLE: PRIMER CURSO

Primera parte de como educar a un perro

NO

Mucha gente piensa que decirle a un perro que no haga algo una vez ya lo ha hecho y ha pasado un rato sirve para algo, peor no es asi, deberemos decirle que no lo haga en el momento en el que lo está haciendo, es decir si llegamos a casa y encontramos que nuestro cachorro nos ha roto los zapatos no servirá en nada ecahrle la bronca entonces, de esa acción nuestro perro sólo aprenderá que tiene que tener miedo cuando su amo llegue. deberemos decirle que no la proxima vez que le veamos hacerlo.

VEN//

Acuérdate, el perro y tú estáis en un lugar tranquilo, sin nada que le pueda distraer.

Puedes aprovechar que esté tumbado algo alejado de ti, te pones en cuclillas, le llamas por su nombre y le dices ¡VEN! Cuando un perro ve a alguien que se agacha y le llama no se suele resistir y va rápidamente, a no ser que esté profundamente dormido, en ese caso habrías elegido un mal momento.

Repite lo mismo varias veces, en distintos momentos y días y verás como lo aprende enseguida. Si el perro siempre va detrás de ti, y por lo tanto es difícil mantener una distancia, pídele a alguien que le sujete por ejemplo del collar, y que lo suelte cuando le digas ¡VEN!. Cuando vaya hacia ti corriendo le animas y le dices ¡MUY BIEN!.

SIÉNTATE

Es la palabra que utilizo, mucha gente dice ¡SIT! , en inglés, por ser más corta.

Se coge al perro con cuidado por debajo de su cabeza con la mano izquierda, y la derecha se pone en la parte más trasera encima del lomo, se presionan a la vez, la de la cabeza hacia arriba, la del lomo hacia abajo, y a la vez se le dice ¡SIÉNTATE!, ya sabes, repítelo otros días, hasta que lo haga solo.

DAME LA PATA

Cuándo el perro esté bien sentado, de forma que no pueda perder el equilibrio, le coges una pata a la vez que le dices ¡DAME LA PATA!. Repítelo varias veces, lo aprenderá enseguida, cuando lo sepa le puedes enseñar, ¡LA OTRA!

Eso para ellos es un poco más difícil pero el mecanismo es el mismo, le diremos ¡DAME LA PATA!, y, cuando la deje de nuevo en el suelo, después de haberle dicho ¡MUY BIEN!, le cogeremos la otra pata y a la vez le diremos ¡LA OTRA!.

Con esto tendrás que tener un poco más de paciencia.

ÉCHATE

Estando el perro sentado le cogeremos las patas delanteras, las inclinaremos hacia nosotros con cuidado, y le diremos ¡ÉCHATE! en el momento en que quede tumbado, (ya sabes que hay quien dice ¡PLAS!). Cuando relacione la palabra se la repetiremos sin cogerle para que lo haga él solo.

AL COLE: SEGUNDO CURSO

Segunda parte de como educar a un perro

Hasta aquí, tu perro habrá aprendido lo más elemental. Cuando lo anterior lo sepa bien, y sea un poco más mayor, seis, ocho meses, le podrás enseñar lo siguiente.

QUIETO //
Lo mejor es enseñárselo desde la posición de sentado.

Cuándo esté así, le pones la mano por encima de la cabeza, le dices ¡QUIETO! y te alejas un poco, al principio unos centímetros. El, al ver que te vas, querrá levantarse e ir contigo, tú tienes que repetir el movimiento de la mano, y decirle a la vez ¡QUIETO!, cuándo lo entienda le dices enseguida ¡MUY BIEN!, y el resto como siempre.

Según como esté de concentrado el perro, podrás seguir con el ejercicio y ampliar la distancia entre tú y él, y también el tiempo que permanezca sin moverse, pero también puedes dejarlo para el día siguiente.

Cuando entienda bien el significado de “QUIETO “ podrás alejarte todo lo que quieras y cuando lo domines podrás ponerte en un sitio en el que no te vea, incluso ni te oiga, y tendrá que estar quieto el rato que tú le digas.

Esto te puede venir muy bien cuando vayas con tu perro por la calle si tienes que entrar en alguna tienda o cualquier otra situación, pero por si acaso, ten siempre cuidado, una perra en celo, una pelota, o cualquier otra cosa pueden hacerle salir corriendo.

Si va a estar quieto mucho rato puedes decirle “ECHADO – QUIETO”, estará más cómodo.

También si vais por la calle y quieres que te espere un momento le puedes decir ¡QUIETO!, y no hace falta que se siente, te puede esperar de pie.

CÓGELO

Este ejercicio sirve para enseñarle a que coja las cosas, pero sobre todo es para poder jugar con él, con la pelota, con un palo…, pero no con piedras, las piedras les desgastan mucho los dientes.

Esta lección casi no tendrás que enseñársela, seguro que si le tiras una pelota, correrá detrás de ella y la cogerá, en ese momento como dijimos en vocabulario, le vuelves a decir ¡CÓGELA! Probablemente lo hará.

Cuando aprenda la palabra, servirá para todo, siempre que sepa lo que tú le estás pidiendo. Esta lección, junto con la siguiente sirve para los perros cobradores de caza.

DÁMELO

Ante este ejercicio reacciona cada perro de distinta manera.
Lo normal, si le pides la pelota por ejemplo, es que el perro no la quiera dar, porque para ellos es un juego el que tú se la intentes quitar. Se sienten muy importantes, les gusta que se vaya detrás de ellos, normalmente se alejan del dueño trotando y levantando mucho la cabeza con su objeto en la boca, dándose mucha importancia.

Si quieres que aprenda bien a dar las cosas, no tienes que ir detrás del perro, ni dejarle que se lleve lo que le has tirado.

Hasta que no te la dé, o se la quites, no le tienes que dejarle en paz, llámale, agáchate, etc. haz lo sea, pero quítaselo.

BUSCA//

Esta lección es para los perros la más divertida, nosotros la practicamos muchos días con el único fin de que jueguen y lo pasen bien un rato.

Se puede empezar a practicar con algo de comer que le guste, o con algún juguete, una galleta para perro nos será muy práctica al principio, porque además de ser más olorosa que un juguete, el perro pondrá más interés, aunque ya sabes que su olfato es mucho mejor que el del hombre.

Le das a oler la galleta en la puerta de una habitación, le sacas fuera de la habitación quedándote tu dentro, cierras la puerta, y escondes la galleta, las primeras veces en un sitio muy cercano a la puerta, y fácil de ver. Le abres la puerta poniéndole tu mano, que olerá a galleta, delante de su hocico, y le dices ¡BUSCA!, si no consigue olerla y le cuesta encontrarla a él solo, ayúdale, acércale y dile ¡BUSCA!, le dejas que la coja, y le dices ¡TOMA!, y enseguida ¡MUY BIEN!, ¡MUY BIEN! como siempre.

Ya sabes, repetir, o dejar para otro día según esté el perro. Cada vez se lo puedes poner más difícil en función de como avance el perro en su aprendizaje.

Cuando ya sepa lo que significa BUSCA, podrás utilizar juguetes, incluso puedes esconderte tú, practícalo y verás como es divertido.

También podrás practicarlo en la calle, incluso te puede servir de ayuda si pierdes algo.

DISTINGUIR OBJETOS

Consiste en colocar varios objetos que el perro conozca por su nombre y pedírselos de uno en uno. Tendrá que traer solo el que le hayamos pedido.

Para eso le tendremos que enseñar previamente el nombre de los objetos, no todos a la vez, de hecho, él ya conocerá varios, la pelota, un palo. Si quieres ponerle más, tendrás que ir diciéndole el nombre de cada uno para que los vaya aprendiendo poco a poco.

Cuándo tengas los objetos colocados en el suelo, le dices ¡DAME LA PELOTA! (por ejemplo), si te la trae le dirás ¡MUY BIEN!, si no, tendrás que acercarte, llamar al perro, enseñarle la pelota y decirle ¡CÓGELA!, ¡LA PELOTA!, cuando la coja le dirás ¡DÁMELA!. De todas formas no creo que tengas que hacer esto último, seguramente te la dará a la primera orden, ya que ahora sabe muchas cosas.

AL COLE: TERCER CURSO

Tercera parte de como educar a un perro

SALTAR //

Este ejercicio no hay que hacerlo nunca hasta que el perro tenga por lo menos un año. Porque los perros crecen muy deprisa, tardan entre seis y ocho meses solamente en alcanzar su altura total, mientras que las personas tardan unos dieciocho años, por eso hay que tener mucho cuidado con los huesos y las articulaciones porque se pueden dañar al tenerlas en formación.

En el parque o en un jardín en el que haya una valla no demasiado alta, a la altura de su cuello, le tiras una pelota o algo que le guste y le dices ¡CÓGELO!, ¡SALTA!, procura que no pueda pasar por un lado porque seguro que lo intenta.

NO LO COMAS

Ahora tu perro ya sabe obedecerte, ya es más mayor y se puede controlar a sí mismo. Ahora si le enseñas algo de comer, una galleta de perros, por ejemplo, y le dices ¡NO!, no saltará a quitártela de las manos.

Así que coges una galleta, le dices ¡NO!, a la vez que se la acercas a su hocico, haciendo una pequeña parada en el movimiento de tu mano al decir ¡NO!.

La primera vez es posible que trate de cogerla, ya que hasta ahora ha estado acostumbrado a que si le ofreces una galleta es para que se la coma.

Pero sin gritarle le repites ¡NO!, retienes la galleta un momento delante de su hocico y le dices ¡MUY BIEN! y a continuación ¡TOMA!, o ¡COME!, lo que tú elijas. Ya sabes, lo puedes repetir en la misma clase, y los días siguientes.

¿Por qué te he dicho que hagas una pausa en el movimiento de tu mano? Porque enseguida el perro relacionará que cada vez que le enseñas algo y hagas esa pequeña parada no lo tiene que coger, así más adelante no tendrás ni siquiera que decir ¡NO!, solo con el gesto te entenderá.

EN EL HOCICO//

Cuándo haya aprendido la lección anterior, y sepa que no se la puede comer hasta que tú no se lo digas, le puedes poner la galleta encima de su hocico, y decirle ¡QUIETO!, ¡NO!, hasta que le digas ¡ COME! o ¡TOMA! o ¡YA! lo que tu elijas.

Las primeras veces debes tardar muy poco en darle la orden, para que no se impaciente, y si se le cae dile ¡COME! o ¡TOMA! rápidamente para que piense que lo ha hecho muy bien y le puedas felicitar.

Cuando sea más experto verás que muchas de las veces es capaz de lanzar la galleta hacia arriba y de cazarla al vuelo.

¡PUM! MUERTO
Ahora le puedes enseñar a que se haga el muerto como si tuviera que ser actor en una película.

Él ya conoce muy bien la orden ¡ÉCHATE!. Para enseñarle este nuevo ejercicio le dices ¡ÉCHATE!, y ¡PUM!, ¡MUERTO!, a la vez le empujas suavemente y le presionas para que su cabeza esté en el suelo y se quede quieto unos instantes, dile ¡QUIETO!, luego lo de siempre ¡MUY BIEN! y repetirlo de vez en cuando.

LLEVAR EL PERIÓDICO

Todos los días cuando llego a casa mi perra me coge el periódico y se lo lleva a la persona de la familia que yo le digo.

Este ejercicio es una continuación del ¡CÓGELO!, ¡DÁMELO!. Le enseñas el periódico, le dices que lo coja, y alguien que te esté ayudando le tiene que decir ¡DÁMELO!, tú a la vez dile ¡DÁSELO A …! nombrando a quien sea. Si no quiere cogerlo, ábrele la boca y pónselo dentro.

ABRIR LA PUERTA //

No es seguro que convenga enseñarles a abrir la puerta, se puede volver en nuestra contra si lo que queremos por la razón que sea, es que se quede en una habitación, en algún caso. Comprueba que la puerta de tu casa no sea de apertura fácil, podría escaparse.

Como aprender esto les supone a los perros un beneficio porque no les gusta demasiado estar encerrados, algunos lo aprenden solos, en cambio he intentado enseñarles a otros y no lo he conseguido.

Como en otros ejercicios, hay distintos grados de dificultad, según como sea la puerta, y como esté en cada momento.

El ejercicio más sencillo es el de abrir una puerta que está entreabierta, y que se abra solo empujando. Para enseñarle esto nos pondremos al otro lado de la puerta y le diremos ¡ABRE!, ¡VEN! , como es muy fácil , empujará la puerta y saldrá.

El mismo ejercicio pero con la puerta en sentido contrario, haremos lo mismo el perro meterá el morro aunque torciendo su cabeza, y empujará la puerta, abriéndola.

Cuando la puerta está cerrada del todo podrá aprender si es de manilla, no podrá, si se abre con un pomo.

Primero le enseñaremos en el sentido más favorable.

Nos pondremos al otro lado de la puerta cerrada, lo mejor es que alguien se quede con él dentro de la habitación.

Le diremos desde fuera ¡VEN!, y la persona de dentro le dirá ¡SUBE!, le señalará la maneta, y le pondrá la pata en ella presionando hacia abajo, cuando la maneta baje, se abrirá sola la puerta.

ya que el perro estará echando el peso de su cuerpo sobre la puerta. Es el momento de decir ¡MUY BIEN!.

Mientras tanto tú desde fuera, habrás estado insistiendo diciéndole ¡VEN! para que no pierda la motivación. Cuando se abra como siempre anímale mucho.

Ya he dicho que este ejercicio para unos perros es muy fácil y para otros muy difícil. Abrir la puerta al revés lo aprenden casi ellos solos, si han conseguido abrirla en el sentido más fácil.

También he visto a una “Mastina del Pirineo“ abrir con su boca un cerrojo, de los grandes, para sacar a los perros que había encerrados, sin que nadie le hubiera enseñado.

HABLAR

Algunos perros hacen unos sonidos continuados que parece que quieren hablar, porque normalmente coincide con que están pidiendo algo, entonces les aplicas el truco de ponerle nombre a lo que hacen, les dices ¡HABLA!, y si lo aprende bien, cada vez que se lo digas lo repetirá.

Otra forma de hablar es ladrando, para los que no hacen por sí solos los sonidos esos que nos parece que hablan, que son la mayoría.

Cuándo el perro ladre, dile ¡HABLA! o ¡LADRA!.

Unos ladran cuando quieren un juguete, por ejemplo. Si es así enséñale un juguete, y cuando ladre dale la orden, yo, a la vez les hago un gesto con el dedo, un gesto que él vea, pero que no se dé cuenta la gente que esté mirando, por ejemplo levanta el dedo meñique a la vez que le dices ¡HABLA!.

Cuando ya haya aprendido a ladrar, le tendrás que enseñar a callar. Cuándo esté ladrando le dices ¡CALLA!, yo les enseño la mano plana y les digo ¡CALLA!.

Si domina los dos ejercicios, puedes asombrar a la gente haciéndole preguntas, por ejemplo:

¿CUANTOS AÑOS TIENES?

Con el gesto de ladrar, se lo repites cada vez que quieras que ladre, por ejemplo, dos veces, enseguida le haces el gesto de ¡CALLA!, le puedes preguntar ¿Qué hora es? o lo que se pueda contar y procura que no sea un número muy grande.

Estos últimos ejercicios son bastante difíciles pero el perro ya es mayor, y a estas alturas tú serás un buen profesor, de todas formas no todos los perros podrán aprender todos los ejercicios.

GATEAR//

Es enseñarle a que se desplacen agachados. Aprender esto no sirve para nada en concreto si no es un perro actor, pero es un ejercicio más, aunque no es fácil.

Hay que poner al perro en un lado, y tú al otro de algún mueble bajo, un banco, una mesita una cama etc. Tendrás que ponerlo de manera que no pueda pasar por los lados. Agáchate y llámale si quieres enséñale algún juguete, y tendrá que gatear para poder pasar, no olvides poner algo encima para que no tenga tentaciones de saltar.

Cuándo pase agachado le dices ¡GATEA! Luego como siempre repetir la lección. Al cabo de unas cuantas sesiones inténtalo sin mueble, tendrás que ir poco a poco.

COJEA

Como el ejercicio anterior no es práctico salvo en el caso de que alguna vez se hiciera daño en una pata delantera y es posible que no le pase nunca. Es solo para perros actores.

Le pasas la correa por una pata delantera sujetándosela y andas con él diciéndole ¡ COJEA! .

Luego como siempre, y cuando lo domine lo podrá hacer sin correa.

Este ejercicio no es muy divertido, así que yo no lo recomiendo, porque no sirviendo para nada no debemos hacerle sufrir al perro.

PELEAS DE PERROS

Para mí es una aberración utilizar a un animal al que estamos educando para que agreda a otro de su especie con riesgo para él además de para el otro.

Creo que es una degeneración del ser humano que haya personas que empleen al perro como un arma contra otros perros o contra personas.

Estas personas perjudican muchísimo al resto de los aficionados y propietarios de los perros, porque nos enemistan con la gente que no conocen el tema y consideran a todos los perros iguales, y porque nos hacen ir con miedo de que en un momento determinado nos pueda aparecer un ejemplar que ataque a nuestro perro.