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QUEREMOS UN PERRO

Casi todo el mundo prefiere un cachorro. Porque aparte de que nos gustan más, se va a adaptar más fácilmente a nosotros y a nuestro entorno, y además nos gusta verles crecer.

DE RAZA O MESTIZO

¿SON MEJORES LOS PERROS DE RAZA?

Rotundamente NO, la ventaja de elegir un perro de raza si lo que queremos es un cachorro, es que sabremos como será de aspecto cuando sea adulto, también sabremos el carácter que tendrá, dentro de unos límites, ya que hay que tener en cuenta que cada individuo es diferente a los demás. Un perro mestizo es más impredecible, no sabemos como será.

ADULTO O CACHORRO
Casi todo el mundo prefiere un cachorro. Porque aparte de que nos gustan más, se va a adaptar más fácilmente a nosotros y a nuestro entorno, y además nos gusta verles crecer. Normalmente en criadero se entregan con  dos o tres meses. Pero también un perro adulto tiene sus ventajas.

Ya sabemos como es, y son lo suficientemente inteligentes para aprender y adaptarse, siempre que no tenga graves problemas, tipo agresividad, excesiva independencia, miedo exagerado, etc., además, otra ventaja tendremos si el perro adulto ya está enseñado a no ensuciarse donde no debe, y seguramente ya no se comerá lo que se encuentre en su camino como cuando era cachorro.  

¿MACHO O HEMBRA?

Es difícil decidirse.

Los machos suelen ser más espectaculares de aspecto que las hembras de la misma raza, cabezas más grandes, porte más fuerte, etc. ,

Las hembras de casi todas las razas suelen ser más cariñosas y menos peleonas, aunque la verdad es que hay razas como el Bobtail, el Golden y Labrador Retriever y bastantes más, en general las razas pacíficas, en las que los machos pueden ser igual o más cariñosos que las hembras. 

Las hembras tienen el celo, ya hablaremos de eso, pero cada seis u ocho meses pasan entre dos o tres semanas manchando gotitas de sangre, y en esos días  hay que evitar el contacto con machos para que no tengan cachorros si no lo deseamos, por lo que los paseos se tienen que reducir, procurar hacerlos cuando pensemos que no nos vamos a encontrar a otros perros, y avisar a los dueños de los machos para que los cojan con la correa o al menos los controlen bien. Hay que tener en cuenta que el instinto es muy fuerte, y cabe la posibilidad que incluso nuestra dócil hembra cuando esté en los días más propicios para cruzarse nos dé una sorpresa y se intente escapar.

El celo de las hembras es un inconveniente, pero con los machos tenemos que tener cuidado del celo de todas las demás perras, porque ellas van dejando su olor, y ellos pueden tratar de seguir su rastro, para lo que son capaces de ir muy lejos.  

Un inconveniente de los machos es que algunos se vuelven peleones con los otros perros al hacerse mayores y aparecer el instinto sexual. Si nuestro perro no es de esos, es decir no es peleón, porque aparte de que podemos elegirlo para que no lo sea podemos educarle y corregir su agresividad, no podremos evitar encontrarnos con perros que traten de atacarle, pero esto es cuestión de los dueños. Si a los perros agresivos los llevan atados o con bozal, nosotros no tendríamos que tener cuidado con el nuestro.

¿DONDE CONSEGUIRLO?

Hay varias opciones. Incluso si te inclinas por una raza determinada, pero no te importa que no tenga pedigrí, puedes ir a cualquier refugio, sea de la Facultad de Veterinaria o no, en el que recogen  perros abandonados. Puedes encontrar alguno que se parezca al que buscas, y puedes hacer un favor a un perro que no tiene la culpa de que en su origen le hayan abandonado o le hayan criado sin la responsabilidad de pensar en que será de él.

Si quieres comprar, hay varias opciones:

– Tienda. Hay tiendas que se responsabilizan de lo que venden y por lo tanto se aseguran del origen de los cachorros, las hay que no. Se han dado muchos casos de cachorros traídos de otros países, enfermos y con certificados no válidos para España, también de cachorros vendidos como pertenecientes a una raza determinada y luego tener un ligero parecido. En caso de que todo esté correcto, como inconveniente nos encontraremos con que no conoceremos a los padres, y seguramente no podremos elegir dentro de la camada, pero eso nos puede pasar con un criador si vive lejos o somos los últimos que llegamos a elegir.

– Criador. También hay de todo, criadores que solo les importa ganar dinero, y criadores tan entusiastas que lo único que quieren es obtener cachorros sanos, bonitos y que los venden solo a quien creen les va a tratar bien. ¿Como saberlo? Es difícil, pero podemos preguntar a alguien que haya comprado un cachorro como el que nosotros queremos.

– Particular. Algunas veces es mejor comprar a un particular que ha criado con todo el cuidado, que te va a dejar elegir en la camada, y que serán cachorros muy acostumbrados a estar con gente. Aunque los buenos criadores también se preocupan de que sus cachorros estén socializados y también te pueden dejar elegir dentro de la camada. Puede suceder que el particular tenga muy buena intención pero le falten conocimientos, y no haya hecho las pruebas necesarias para criar correctamente.

GARANTIAS

Muchos criadores y tiendas garantizan actualmente los cachorros que venden, eso está muy bien, pero la garantía puede acabar con la entrega de un cachorro de la misma raza cuando lo tengan disponible, o incluso con la devolución del dinero. Eso es mejor que nada, pero si tenemos la mala suerte de que nos salga un perro enfermo o con alguna tara, nos va a hacer sufrir e incluso ocasionar muchos gastos, por eso hay que procurar que esto no nos ocurra.

Casi todas las razas tienen alguna tendencia a sufrir algún problema. La displasia de cadera, o de codo, la pueden padecer casi todas las razas sean grandes o pequeñas, por eso conviene que los padres tengan hecha una radiografía con un certificado del veterinario que le declare libre de displasia o que la tengan en un grado apto para la cría. (La displasia se puede padecer en distintos grados).

Las taras oculares también se pueden prevenir cruzando a los ejemplares que no las padezcan, para lo que existen también pruebas.

Si has elegido una raza determinada procura enterarte de las pruebas que les hacen los buenos criadores para pedirlas antes de comprar a tu perro.

Las extremidades: si las patas no están rectaso los huesos presentan fuertes hinchazones, existe un grave retraso en la osificación y el cachorro necesitará un complemento de calcio.

Testículos: si el cachorro es macho habrá que comprobar que tenga ambos testículos en el escroto. A los dos meses pueden ser todavía móviles, pero deben estar ambos dentro.

Ojos legañosos: Es posible que el cachorro padezca una inflamación intestinal, si el cachorro aun no está vacunado puede ser inicio de una infección vírica.

Pústulas o costras en la barriga: puede ser presencia de parasitos externos (pulgas o piojos) causado por una higiene escasa.

Mucosidad en la nariz: inflamación de las vías respiratorias altas y posible inicio de infección de moquillo.

De todas formas ten en cuenta que son seres vivos, y, de la misma manera que de padres sanos nacen niños con algún problema, a los cachorros les puede pasar lo mismo, pero seguramente tendrás menos probabilidades de que esto suceda si tienes los certificados, conoces a los padres y el cachorro tiene aspecto saludable.   

LA CAMADA

Si queremos un cachorro, a estas alturas ya sabremos lo que más nos conviene, un perro grande o pequeño, un perro tranquilo o muy activo,  un perro que nos defienda o un faldero.., Como ya hemos dicho, aunque sea de raza, y sepamos más o menos como será, cada individuo puede presentar variaciones de   carácter.

No conviene elegir un perro excesivamente tímido, aunque es normal que lo parezca si casi no ha visto gente en su vida, por eso aunque cuando entremos a ver una camada se puedan todos retraer y esconderse,  llamándolos, observando como juegan entre ellos, podremos darnos cuenta del cachorro que no sale de un rincón en todo el rato. Los que se acercan y se retiran, y lo intentan otra vez, suelen ser de mayores perros muy sociables.

Si no queremos un perro agresivo podemos hacerle una pequeña prueba Se le coge el morro con la mano y se le mueve un poco, no les gusta, y podremos observar su reacción:

Si gruñe y nos enseña los dientes será un perro agresivo, si llora y se va corriendo será un perro tímido, si nos da con la pata, aunque ahora gima un poco, será un perro equilibrado.